Ginette conoce a Kerr en un bar, compartiendo patatas y secretos. No pasa nada entre ellos salvo un beso dulce que los deja con ganas de más.
Problema: entre esos secretos le ha confesado que odia el sitio donde va a trabajar… Y ¡sorpresa!, va a trabajar para el equipo de hockey donde juega Kerr, y este sabe que es porque es la ahijada del dueño. Esto hace que no la soporte, porque ese puesto era para la hermana de su mejor amigo.
A pesar de que ella lo necesita si quiere que su trabajo salga adelante, él no va a ponérselo fácil.
El problema es que, aunque no quiere soportarla, la atracción entre ellos brutal.
